Las manos no solo son nuestra carta de presentación sino que son las principales encargadas del sentido del tacto, pues, tocamos todo con ellas. También nos ayudan en el equilibrio o para sujetarnos de las cosas cuando nos vamos a caer. Incluso son una forma de comunicarse.
Además hay personas para las que son especialmente importantes las manos, por ejemplo, para los no videntes y los sordomudos.
Las manos de los adultos mayores cambian muchísimo. Por un lado está afectada la movilidad, hay muchos huesos pequeños que forman nuestros dedos, palma y muñeca.
Algunas personas empiezan a tener temblores en la tercera edad, eso dificulta cualquier movimiento preciso.
La piel y las uñas , pierden elasticidad. Se secan y agrietan. Cambian de color. Y pierden capacidad de curarse. Una buena crema de manos es recomendable para mantenerlas hidratadas.
Artrosis de manos
Esta enfermedad suele empezar entre los 40 y 50 años de edad. Es hereditaria pero también suele darse en personas que tuvieron trabajos manuales y repetitivos toda su vida.
La artrosis de manos se produce por un desgaste en las articulaciones de las manos.
Genera rigidez, dolor, dificultad para hacer ciertos movimientos y deformaciones.
Se trata principalmente con analgésicos y antiinflamatorios. Se puede acompañar la medicación con ejercicios de estiramiento y baños de agua caliente. Pero durante un brote de inflamación o dolor, es aconsejable aplicar frío.
El dolor y la inflamación empeoran con el inicio del movimiento y mejora cuando la articulación está en reposo.
¿Cómo cuido mis manos?
Si sos un adulto mayor y querés mantener saludables tus manos para mejorar tu calidad de vida y tener una vejez digna, entonces:
- Usa jabones suaves de PH neutro. Una buena opción son los de glicerina.
- Usa cremas antes de dormir que ayuden a regenerar tu piel, en caso de que la tengas muy castigada
- Mantene tu piel hidratada usando cremas hidratantes 2 o 3 veces al día
- Los guantes pueden ayudarte a proteger tus manos de cosas muy agresivas. Tenelo en cuenta a la hora de lavar los platos, manejar químicos, pintar, o cuando tocas cualquier cosa que pueda dañar tu piel.
- Mantené tus uñas cortas sin que sobrepasen el borde del dedo
- Mantené una buena comunicación con tu médico. Podés ir a un dermatólogo si notás algo extraño en tu piel o algo nuevo que nunca hayas visto. Sino, si sentís dolores o te cuesta mover la mano más que antes, entonces un reumatólogo.