En esta etapa de la vida tu cuerpo cambia mucho. Así como lo hizo durante la niñez y durante la adolescencia. 

Tus huesos, músculos y articulaciones cambian de forma. Tu metabolismo no es el mismo. Ni tu forma de ver, respirar o sentir. 

Tu cuerpo no se desgasta de manera pareja sino que tiene que ver con las actividades que haces y que hiciste a lo largo de toda tu vida. La manera en la que te cuidaste tu alimentación, etc.  

¿Qué pasa con tus huesos?

Tu esqueleto es el encargado de darle apoyo y estructura a tu cuerpo. Las articulaciones le dan movilidad. Los huesos no se tocan entre sí, sino que tienen unos cartílagos para amortiguar las uniones.

A medida que pasan los años, vas perdiendo densidad ósea. Eso significa que, como adulto mayor, tus huesos son más frágiles. Por lo que es más fácil que te fractures. Especialmente después de una caída. Un problema muy común cuando estás en edades avanzadas. 

Tus articulaciones también sufren el paso de los años. Se desgasta el cartílago, haciendo que pierdas movilidad y generando dolor cuando movés esas articulaciones desgastadas.

Las vértebras de tu columna pierden líquido, por lo que esta queda más curvada y comprimida. Se hace más corta. Pero tus huesos largos, como los de los brazos y piernas quedan del mismo largo, pero como pierden calcio son más frágiles. 

Los arcos del pie se hacen menos pronunciados, así que perdés un poco de estatura. 

¿Cómo protegerlos?

Lo fundamental, siempre es una buena prevención. Lo ideal sería cuidarnos durante toda nuestra vida, pero nunca es tarde para que empieces a llevar una vida sana. 

cuidar bien tus huesos no solo garantiza una buena salud y calidad de vida, sino que va a permitir que vivas más años. 

  • Consumí suficiente calcio y vitamina D. La mayor parte del calcio en el cuerpo está guardado en tus huesos. Este mineral es muy necesario para el organismo, y cuando no tiene cantidad suficiente, lo toma de los huesos. También es importante para la construcción de los músculos. La vitamina D podés conseguirla del sol y el calcio de los alimentos, principalmente de los lácteos. 
  • Suplementos alimenticios. Como tu organismo va a tener más dificultades para absorber los nutrientes necesarios de los alimentos, podés recurrir a suplementos con calcio, vitamina D y omega 3 para mejorar la salud de tus huesos. Siempre con una consulta médica de por medio. 
  • Hacé ejercicio. De esta manera vas a favorecer la flexibilidad, una buena postura y mayor masa muscular. 
  • Prevení caídas y accidentes. Las caídas son la principal causa de fracturas en edades avanzadas. Lo mejor es prevenirlas para evitar perder movilidad o tener lesiones importantes. 
  • Evitá la cafeína, alcohol y tabaco. Cuando tomás muchas bebidas con cafeína (cafe, te y bebidas colas), tienen un efecto diurético que hace que elimines calcio por la orina. No es saludable tomar mucho de este tipo de bebidas. El alcohol es nocivo para la formación de los huesos y no permite la correcta absorción de calcio. El tabaco es perjudicial para tus huesos y tu salud en general. 
  • Reducí la sal y los alimentos procesados. Porque impiden que absorbas suficiente calcio de los alimentos. 
  • Exámen médico de densidad ósea. Aunque esto no fortalece tus huesos, es bueno ir controlándolos para que tu médico te diga cuales son las mejores opciones. 

Enfermedades de los huesos

Hay ciertas enfermedades muy comunes para los adultos mayores que pueden afectar a tus huesos o movilidad. Provocando mucho dolor y que con el tiempo pierdas cada vez más movilidad e independencia. 

  • Osteoporosis: Es cuando el hueso va perdiendo densidad ósea. Se vuelve más frágil y quebradizo
  • Enfermedad de Paget: Causa fracturas y regeneración anormal de los huesos. Es muy doloras
  • Tumores óseos: Los huesos también pueden desarrollar cáncer.
  • Osteomielitis: Es una infección del hueso o de la médula ósea que causa hinchazón. Suele venir como una consecuencia de una fractura o es producida por otras enfermedades como la diabetes.
  • Artritis: Es cuando se inflama y se desgasta la articulación. Suele causarse por lesiones mal curadas o por sobrecarga de la articulación. 

Artrosis: Es cuando se desgasta el cartílago por pérdida del líquido que está dentro de las articulaciones. La diferencia que tiene con la artritis es que no produce inflamación.