Vivimos en una era llena de estímulos constantes. Nunca estamos del todo tranquilos. Siempre hay ruidos. Salimos a la calle y cada uno está en su mundo.

Todo eso le pasa factura al cuerpo y hace que nuestra salud pueda empeorar. Sobre todo cuando ya tenemos cierta edad y el cuerpo se queja más.

Relajarse no solo se trata de estar tranquilo un rato o poder disfrutar más , sino que sirve para que el cuerpo no sufra tanto los efectos negativos del estrés.

En los adultos mayores el estrés genera problemas al corazón, dolores y otros problemas de salud.

La relajación como estado natural

Debería ser nuestro estado natural. Nos aporta un profundo descanso y nos libera de tensiones tanto musculares como psicológicas.

Estos son los beneficios de usar técnicas de relajación para adultos mayores:

  • Ayuda a dormir mejor, es muy bueno contra el insomnio
  • Controla las crisis de angustia
  • Reduce el estrés
  • Ayuda a encontrar el equilibrio emocional
  • Alivia los síntomas de la ansiedad
  • Si estás bloqueado mentalmente te ayuda a pensar con otro enfoque
  • Alivia dolores musculares
  • Reduce la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria
  • Mantiene el azúcar en sangre a niveles normales

¿Cómo logro relajarme?

Como ves, los beneficios de relajarse para la tercera edad son muchos y no es algo que lleve demasiado tiempo. A veces uno está más enfocado en sus propios problemas que en cómo relajarse y sufrimos dolores solo por no parar un poco. La mayoría de los dolores de cuello y espalda están provocados por tensiones musculares. 

Lo primero que tenés que tener en cuenta es hacerte un tiempo en tu día y buscar un lugar tranquilo. Reservate ese tiempo solo para vos.

  • La meditación es una técnica donde enfocamos la atención en algo para reducir otro tipo de pensamientos. Ayuda a la creatividad y permite alejarnos de pensamientos obsesivos.
  • La relajación muscular progresiva es para tomar conciencia de las diferentes partes de tu cuerpo. Te permite aprender la diferencia entre un músculo tenso y uno relajado. Para hacerlo tenés que ir tensando y luego relajando uno por uno, cada uno de tus músculos, empezando de los pies a la cabeza o al revés.  Desde los deditos más pequeños hasta los músculos del cuello y la mandíbula.
  • Musicoterapia: Es un tipo de terapia basada en la música. Pero también incluye técnicas de autoexploración, de respiración, masajes, ejercicios vocales y de respiración.
  • Respiración profunda: Sentate en una silla con la espalda recta. Llená tus pulmones de aire, mantené un rato la respiración y recién ahí, soltá el aire. El aire entra por la nariz y sale por la boca. Calma la agitación, el estrés y la ansiedad. Es una buena manera de controlar un ataque de pánico.
  • Visualización guiada: Es una alternativa a la meditación tradicional. La podés hacer sólo o con ayuda de un terapeuta o algún audio. Tenés que tratar de usar toda tu imaginación para imaginarte en un lugar donde te sientas en paz. Puede ser una playa tropical, un bosque tranquilo con árboles o tu lugar favorito. Tratá de escuchar los sonidos propios de ese lugar, como el agua, los animales, tus movimientos. Tratá de sentir cuando tu piel toca la arena o el aire. También los olores. Cuanto más detallada mejor.
  • Yoga: Además de relajarte también es ejercicio físico. Es un deporte muy recomendado para personas de la tercera edad. Te ayuda a fortalecerte, refuerza tu equilibrio e incluye técnicas de meditación y respiración.
  • Terapia de masajes: Conseguir un masajista es una buena forma de relajar las tensiones musculares. Tratá de buscar a alguien que sea profesional y tenga experiencia con adultos mayores para que no sufras lesiones. Como es algo de mucho contacto físico, es importante que te sientas cómodo con esa persona.