La típica escena donde en una familia se juntan para pasar un buen rato todos juntos, y descubren que no saben qué actividades pueden hacer que sean divertidas y que puedan incluir a todos sin que nadie quede afuera. Ni el más chico, ni el más grande.
Sobre todo, teniendo en cuenta las limitaciones que puede tener un adulto mayor. Y sabiendo, que a diferencia de los niños que muchas veces quedan afuera con sus propias actividades porque aún les falta aprender. Pero las personas de la tercera edad cuando quedan afuera de algo, pueden sentirse improductivas y desarrollar con el tiempo algún tipo de depresión.
Pero lo que queremos es que todos jueguen y se diviertan. Además este tipo de juegos tienen muchos beneficios para los adultos mayores de tu familia.
Los ayuda a mantenerse activos, sentirse incluidos y a mejorar sus capacidades cognitivas como la atención, concentración y memoria.
- Juegos de mesa: Existen muchas opciones, son divertidos, hay más fáciles o más difíciles según los gustos de cada uno. Y lo mejor es que pueden llevarse a cualquier lado.
- Estatua en movimiento: Este juego estimula el cuerpo y la memoria. Una persona, que puede ser el adulto mayor, tiene que elegir una posición y quedarse quieto. Todos los demás deben verlo y memorizarlo. Entonces se dan vuelta unos minutos mientras el que hizo de estatua se mueve un poco y vuelve a quedarse quieto. Los demás se dan vuelta y deben tratar de adivinar qué cambió.
- Simon dice: Una de las personas va a ser Simon y es quien va a dar instrucciones. Si dice «Simón dice salten», todos los participantes que no salten van a ser eliminados. Pero si dice solo «salten», el que salte va a ser eliminado porque no dijo «Simon dice».
- A qué huele: Se separan en dos equipos y uno de ellos pone varios frascos en la mesa y cada uno va a tener cosas como café, chocolate, etc. Pero sin que el equipo contrario sepa que tiene cada uno. Entonces deberán adivinar oliéndolos, que contienen. El equipo que adivine más olores gana.
- Juego de refranes: Se puede jugar de a dos o más personas. Uno dice la mitad de un refrán conocido y otro debe completarlo.