Si querés mejorar tu salud para prevenir enfermedades y sentirte mucho mejor, dejar de fumar es fundamental.
¿No te cansa estar tosiendo a cada rato? ¿ O el molesto olor del cigarrillo en toda tu ropa?
Los efectos negativos del cigarrillo en tu cuerpo son muchísimos, y la mayoría sale a la luz durante la vejez. Según cuanto fumes, los problemas pueden aparecer antes o después.
Al tiempo que lo dejes, vas a sentir una enorme mejoría en tu salud. No más tos. Te cansás menos. No tenés que estar dando vueltas comprando cajas de cigarrillos por ahí. Es más sano. Dejar de fumar, sin importar tu edad, tiene muchos beneficios para tu salud. Incluso tenés menos posibilidad de desarrollar problemas mentales, como la demencia senil.
¿Cómo hago para dejar de fumar?
¿Sabías que fumar es una de las principales causas de EPOC y de cáncer de pulmón? Es muy destructivo para tus pulmones, para tu corazón, y para otras partes del cuerpo. Pero claro, una cosa es decirlo y otra muy distinta hacerlo.
No es una cuestión solamente de voluntad, es un proceso y lleva tiempo y esfuerzo.
Pero merece la pena para poder tener una mayor calidad de vida en tu vejez.
Probablemente tengas que intentar unas cuantas veces. Si alguna vez no pudiste resistirte y fumaste igual, no lo consideres un fracaso. No te rindas, es algo que podés lograr.
Lo más importante es tener bien claro el deseo de dejarlo. Una forma de ayudarte es hacer una lista con los beneficios para tu salud y tenerla siempre en mente.
Consejos para dejar de fumar:
- Armá un plan de lo que vas a hacer para evitar fumar en los momentos que sos más propenso a hacerlo
- Fijá en tu calendario un día a partir del cual vas a dejar de fumar
- Habla con tus personas cercanas, informales lo que querés hacer y explicales de tus posibles cambios de humor. De esa forma pueden ayudarte, acompañarte y entender cuando estés muy malhumorado.
- Anotá exactamente cuando fumás y que es lo que sentías en ese momento, así entendés mejor por qué lo hacés. Hay personas, por ejemplo, que fuman cuando se sienten muy ansiosas o cuando se aburren.
- Buscá nuevas actividades que te distraigan de fumar
- Si no aguantaste y terminaste fumando un cigarrillo, no pasa nada, seguí con lo venías haciendo
- Buscá como recompensarte. Por ejemplo, todos los días poné en un frasco la plata que hubieras gastado en cigarrillos y luego gastala en algo que te guste.
- Establecé metas
- Hay números especiales para llamar donde te pueden ayudar
- También hay grupos de ayuda