Pensá lo importante que son nuestros pies. Soportan todo el peso de tu cuerpo, mantienen el equilibrio y dirigen el movimiento de los músculos de la pierna.Sin ellos te costaría mucho ir a cualquier lado. Y en parte hasta son responsables de tu postura corporal. ¿Le das todos los cuidados que se merecen?

Si tus pies se enferman o tienen una mala postura, también  se lesionan tus rodillas. Lo cual luego va lesionado otras articulaciones más arriba, hasta llegarl a la columna vertebral.

Ellos tienen una forma especial para cumplir su función. Por ejemplo, la piel de los talones es mucho más gruesa que la del resto y no tiene tantas glándulas sudoríparas.

Si sos un adulto mayor, te habrás dado cuenta que tus pies también cambiaron. Perdés apoyo, porque el talón pierde grasa haciendo que el hueso ese esté más cerca de estar en contacto con el suelo y lesionarse, provocando dolor e inflamacion. Además que perdés reflejos, equilibrio y fuerza en los músculos del pie. 

La circulación es de peor callidad y las uñas cambian de color, se vuelven más duras y quebradizas. Cuantos cambios, ¿no?

Eso no significa que no puedas hacer nada. Tus pies necesitan que los cuides más que nunca.

Enfermedades del pie más comunes en el adulto mayor

No te dejes estar. Si notás algo que antes no estaba o más dolores nuevos o de golpe te cuesta caminar, sacá una cita con el médico. 

Te presento, los problemas más comunes que suelen afectar la salud de los pies de los adultos mayores:

  • Callos, durezas y ojos de gallo. Esto se da cuando la piel se vuelve más y más gruesa por la fricción. En general es por no llevar un buen calzado o por deformaciones del pie. Pueden volverse bastante dolorosas si no se tratan. el tratamiento más común es tratar de limarlas.
  • Artritis. Es cuando se desgasta el cartílago de las articulaciones. Es bastante dolorosa. Pero es prevenible
  • Pie diabético. Tenés que tener especial cuidado si estás dentro de un grupo de riesgo. Porque no tiene muchos síntomas, hasta que el pie empieza a lastimarse o ulcerarse. La mayor complicación es que aparezca gangrena y deba amputarse.
  • Grietas y fisuras. Aparecen cuando la piel se reseca. Por eso es bueno mantenerla hidratada y con una buena higiene.
  • Deformaciones del pie. Pueden ser juanetes que es una deformación dolorosa que sale al costado del pie, dedos martillo, que es cuando los dedos se quedan en forma de garra, espolones, son depósitos de calcio en los huesos, pie plano y pie cavo, son deformaciones del arco, y desviaciones hacia adentro o hacia afuera de la alineación del pie respecto al cuerpo. Por lo general se tratan usando plantillas ortopédicas especiales para aliviar el dolor. No pueden corregirse.
  • Hongos. Para combatirlos lo mejor es tener una buena higiene y que el pie no esté húmedo. El calzado debe permitir que transpires bien. Los hongos pueden afectar a la piel, por lo general entre los dedos o a la uña. Son diferentes y tienen diferente tratamiento. Los podés notar, en el caso de la piel porque pica y se enrojece. En la uña, esta se hace más gruesa y tiene manchas. Por lo general se usan cremas específicas para cada hongo.

Cuidá tus pies. Se lo merecen.

Con lo importante que son tus pies no podés dejar que se enfermen y empeoren cada vez más. Prevení todas las enfermedades que puedas, cuidándolos. Así podrás moverte mejor, evitar caídas, corregir problemas posturales y evitar dolores crónicos.

  • Mantené una buena higiene. No olvidas limpiar entre los dedos y secar bien
  • Todos los días a la noche, hidratá tus pies con crema y masajeá suavemente
  • Usa medias de algodon para tener una mejor transpiración
  • Controla los callos y durezas con una lima metálica
  • Buscá un calzado que se amolde a tu pie, porque su forma va cambiando con los años: Los dedos deben poder moverse bien, debe tener un buen apoyo, firme, no deben ser planos ni con taco superior a 4 cm y el material tiene que ser suave y flexible. No pueden ser de plástico