Seguramente alguna vez sentiste algún dolor y como ya sabias que era, fuiste a la farmacia a pedir exactamente lo que necesitas. Sin necesidad de preguntarle a ningún médico. 

Es algo bastante común. Pero, ¿Sabés lo peligroso que puede ser eso? 

Existen muchos fármacos de venta libre para los que no necesitas recetas. Pero eso no significa que sean tan inofensivos. Hay algo llamado automedicación responsable, que es cuando inicias un tratamiento igual al que el médico ya te había recetado antes para el mismo problema. Aun así, lo recomendable es siempre hablar antes con el profesional. 

¿Qué pasa con los adultos mayores? Este problema en la vejez se intensifica todavía más. Las personas grandes suelen tomar varios medicamentos prescritos. Lo que hace muy difícil agregar uno nuevo, porque los medicamentos interactúan entre sí. Puede ser que algunos se anulen entre ellos o se potencien, o que aparezcan nuevos efectos indeseados.  

Por diferentes motivos (la movilidad, la dificultad para conseguir un turno, etc) muchos ancianos optan por no ir al médico y automedicarse. 

como de a poco muchos van perdiendo capacidades cognitivas o de movilidad, les cuesta seguir correctamente esos tratamientos. También les cuesta más ir al médico. Por eso recurren mucho a la automedicación.

Pensalo así, si agregas, por ejemplo, pastillas para dormir y tu médico no lo sabe, podes hacer que lo que él te receto no tenga ningún efecto. O peor, que tenga efectos indeseados mucho más intensos.

¿Por qué las personas se automedican?

No todos saben los peligros que puede traer un fármaco para el cuerpo. Las publicidades nos venden montones de remedios para tomar todos los días, vitaminas, laxantes,  analgésicos, antiácidos y pastillas para dormir. Son tan fáciles de conseguir como si se tratara de caramelos. Y eso no es bueno para tu salud.

Ningún remedio que tomes, va a estar libre de problemas. Lo que se mide siempre es que el efecto secundario no sea peor que el problema principal que tratamos de arreglar. 

En la vejez suelen aparecer nuevos problemas. Y por ahí muchos adultos mayores deciden comprar y consumir algo que consideran seguro. Y no consideran decírselo al médico porque no les parece algo riesgoso. Eso, y porque no siempre es tan fácil ir a consulta, por: 

  • listas de espera
  • falta de tiempo
  • dificultades para desplazarse
  • Creer que no es necesario ir
  • Miedo a que te encuentren nuevos problemas
  • Miedo y desconfianza en los médicos
  • No querer escuchar el reproche del médico por no haber cumplido el tratamiento

Si no confiás en tu médico, por el motivo que sea, podés buscar a otro. Pero no te quedes sin tratamiento. Y si por algún motivo no lo cumpliste como debías, anda igual. No sientas vergüenza. Es algo que pasa más seguido de lo que crees.

Riesgos de automedicarse en vejez

Automedicarse no solo incluye remedios tradicionales sino terapias alternativas o medicinas herbales. Además está el problema de que las personas no siempre siguen muy al pie de la letra lo que el médico les indica. Esto trae muchos efectos negativos para tu salud. 

  • Problemas renales
  • Resistencia a los medicamentos. Cuando realmente necesites usarlo no te va a producir casi efecto. 
  • Problemas como confusión mental o pérdida de memoria que luego se confunden como síntomas de enfermedades graves como el parkinson
  • Enmascarar síntomas. Por ejemplo si tus dolores los disfrazas con analgesicos cada vez más fuertes, terminas retrasando mucho el diagnóstico de una posible enfermedad 
  • Agrava enfermedades que ya tengas
  • Problemas gastrointestinales
  • Problemas estomacales
  • Adicción a los fármacos
  • Pérdida de equilibrio y mareos