Se habla mucho sobre “adultos mayores” o “la tercera edad”.

¿Pero a partir de qué momento, me vuelvo un adulto mayor? ¿a los 50? ¿a los 60? ¿o a la edad de jubilarme?  Según la OMS es a los 60. Pero está claro que cada cuerpo reacciona diferente a la edad. 

Lo más común es pensar en una persona mayor como alguien triste y enfermo. Pero eso no es una regla. El cuerpo cambia, se desgasta. Pero no significa que no puedas disfrutar de esta nueva etapa en tu vida. 

Tu segunda adolescencia

¿A quien no le pasó de sentir que no tiene tiempo para nada? Ahora tenés mucho tiempo. Y podés aprovecharlo para hacer muchas cosas. Hay más que medicamentos y dolores.

¿Hay algo que te guardaste por muchos años por miedo al qué dirán? Los tiempos cambian, no te dejes las cosas guardadas. Viaja, conoce, aprende un idioma. 

O anotate a una clase de tango. También es tiempo para que te relajes y puedas descansar. 

La vida no se termina cuando te jubilás ni cuando tus hijos dejan el nido. Al contrario, es un nuevo comienzo. Y si, es cierto van a aparecer dificultades. Así que aprovechá mientras tu cuerpo te lo permita. 

¿Como cambia mi cuerpo en la tercera edad?

Como adulto mayor estás viviendo una nueva etapa, así como la adolescencia o la niñez. 

Todos los problemas que acarreamos durante la juventud se presentan pasados los 50 o 60 años. Eso pasa porque nuestras células, ellas si envejecen, cada vez les lleva más tiempo reparar nuestros órganos para que hagan lo que tienen que hacer. 

No es raro que tengas por primera vez problemas del corazón o digestivos. O infecciones como la neumonía, porque tus defensas está más debilitadas.

Mantenete activo 

Muchos de los problemas asociados a la vejez son prevenibles. Manteniendo tu cuerpo activo y tu mente estimulada podés recuperar fuerza y mantener tu memoria sana.

  • Pasá tiempo con tus seres queridos. Animate a conocer gente nueva. El apoyo de los demás es fundamental.
  • Los deportes y otras actividades físicas, fortalecen tu cuerpo y refuerzan tu equilibrio
  • Mirá series, peliculas, lee libros. O cualquier otra actividad tranquila
  • Mantené ocupada tu mente para que no se deteriore. Con ejercicios mentales, juegos o haciendo talleres.