Las caídas en adultos mayores son involuntarias y se dan porque vas perdiendo masa muscular, equilibrio, por las medicaciones, entre otros motivos.
No hay que ignorarlas, pueden causar lesiones graves. También el miedo de volver a caer hace que muchas personas mayores no quieran moverse, perdiendo autonomía.
Lo bueno es que hay muchas cosas que podes hacer pero evitar caerte y no perder independencia. Por eso es muy importante prevenir las caídas y accidentes
¿Por qué me caigo?
Con la edad, se pierden reflejos y nos volvemos más frágiles. Pero las causas de caídas en la tercera edad también pueden ser objetos sueltos en el piso como alfombra o cables. Te enumero algunas de ellas:
- Enfermedades que aumentan el riesgo de caídas como Parkinson.
- Falta de equilibrio
- Algunos medicamentos tranquilizantes, antidepresivos o para dormir, entre otros
- Pérdida de la masa muscular, pasa con la edad
- Problemas de visión
- Dificultad para mover las articulaciones
- Alfombras sueltas, poca luz, piso en mal estado u objetos que molestan en el paso.
¿Cómo prevengo las caídas?
Seguir estos consejos te ayudarán a mantener tu autonomía y sentirte más seguro para seguir haciendo todas las cosas que te gustan. No dejes de salir. No dejes de ver a tus amigos. No dejes de moverte.
- Hacé ejercicios físicos para adultos mayores para mejorar el equilibrio y fortalecer los músculos.
- Algunas enfermedades y problemas físico te hacen más propenso a estos accidentes, el médico puede tratar esos problemas
- Revisa con tu médico la cantidad de medicamentos. Muchos de ellos producen suelo, debilidad o mareo. Preguntá por otras opciones, cambio de horarios o reducción de la cantidad.
- En algunos casos es necesario alguien que te acompañe permanentemente, si te parece necesario podés buscar un cuidador de ancianos a domicilio
- Adaptá tu hogar. No viene mal mejorar la iluminación e instalar pasamanos en la escalera, al lado del inodoro y de la bañera. Y retirá las alfombras para no resbalarte.
- Usar zapatillas o zapatos cómodos que agarren bien el pie. No deben estar flojos ni abiertos por atrás. Si tienen suelas antideslizantes, mejor.
- Evitá suelos irregulares como veredas rotas, pisos mojados o lugares llenos de objetos con los que podés caer. Si es necesario, podés usar objetos que te ayuden como bastones y andadores.